Grupo Gen Arquitectura

Restauración de la Ermita de Nuestra Señora de Santa María de Gañarul, Agón (Zaragoza)

Estado: Construido

Año: 2018

Promotor: Dirección General de Patrimonio Cultural. Gobierno de Aragón

Tipo: Patrimonio

Grado de protección: Bien Catalogado (2002)

Superficie: 71 m2

Presupuesto: 173.461,56 €

Proyecto: Miguel Andrés Pérez (DGA) en base a proyecto de Genua y Mata Arquitectas, SCP.

Dirección facultativa: Grupo Gen Arquitectura y Cerouno Arquitectos

Constructor: Servicios y Contratas Nagarán, S.L.

Supervisión arqueológica: María Cruz Pérez Omeñana

Catas y trabajos de restauración: Encarna Ripollés Adelantado, ALBARIUM Conservación y Restauración

Supervisión por la Dirección General de Patrimonio Cultural: Miguel Andrés Pérez Cubero, María Luisa Díez García y Fernando López Barrena (Jefe de Servicio de Patrimonio Cultural)

 

La ermita mudéjar de Nuestra Señora de Gañarul, es una construcción sencilla y de dimensiones reducidas situada en el término municipal de Agón (Zaragoza) .Fue declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés en julio de 2002 e incluida en la lista roja del Patrimonio Mundial de la Humanidad ya que desde la década de los 80, la ermita sufrió un acelerado proceso de deterioro que se intensificó debido a la inexistencia de la cubierta y al derrumbe de las cerchas de madera sobre las bóvedas de la ermita.

La intervención se abordó desde una actitud respetuosa y conservadora con todos aquellos elementos preexistentes y que eran necesarios para comprender su evolución. Durante su historia han intervenido muchos albañiles, con medios austeros y en ocasiones sin una visión integradora del conjunto. Por ello muchas de las imperfecciones se decidieron preservar manteniendo la fábrica original en la mayor medida posible

Las primeras actuaciones consistieron en el cimbrado de los arcos de las bóvedas interiores y en la construcción de un zuncho perimetral de hormigón armado, atirantado en dos puntos de su tramo central, cosiendo así las fábricas de ladrillo y bóvedas que se reforzaron con varias capas de fibra de vidrio y mortero de cal de alta resistencia en el trasdós. Las situadas junto al hastial Este tuvieron que ser reconstruidas y para ello se utilizó ladrillo recuperado procedente de las bóvedas del monasterio de Veruela.

Las nuevas cerchas de madera, de geometría muy similar a las preexistentes antes de su derrumbe, se apoyan en el zuncho de hormigón. Sobre el entablerado de madera se coloca un tejado de teja recuperada de distintos edificios del entorno próximo.

En la fachada Este, se determinó reconstruir completamente el hastial a partir de la hilada existente de ladrillos en esquinillas, respetando su condición primigenia de edificio de menor altura que fue completado posteriormente con una ampliación. Se reconstruyen las dos espadañas, la de la ermita primitiva y la posterior, utilizando el hueco de la espadaña primitiva como espacio de acceso a la bajocubierta.

En la fachada norte se desmontaron los contrafuertes hasta el nivel de la hilada de ladrillos en espiga, para permitir la contemplación integra de los aleros y frisos geométricos que habían quedado ocultos. Se conservan los tramos inferiores de los contrafuertes, con un remate con ladrillos, con la misma inclinación que la de la cubierta de la ermita. Un tercer contrafuerte, situado en la esquina entre la fachada norte y la fachada oeste, se desmonta por completo para ofrecer una presentación más clara del bien.

Se realizaron catas en los paramentos interiores, arrojando resultados positivos y quedando a la espera de una actuación de restauración del interior, así como de una actuación adicional que disminuya la presencia de humedades en los muros.

El apoyo de la corporación municipal de Agón fue constante en todo el proceso, encontrando en las ganas de sus promotores y de los vecinos de la localidad que llevan comprometidos con esta recuperación desde hace décadas, un añadido motivo emocional para realizar esta actuación con el máximo respecto y dedicación posibles.