Complejo Deportivo y Piscina Climatizada, El Burgo de Ebro

Estado: Pendiente de construcción

Año: 2025

Promotor: Ayuntamiento de El Burgo de Ebro

Tipo: Equipamiento

Superficie: 2.760,51 m2

Presupuesto: 3.794.117,65€

 

Proyecto: Grupo Gen Arquitectura + Sergio Latre Palacios 

La propuesta contempla el diseño de un edificio eficiente, innovador y plenamente integrado en su entorno urbano, destinado a albergar el programa necesario para una nueva piscina climatizada, además de complementar y actualizar el resto de las necesidades programáticas del complejo deportivo existente. El proyecto no solo responde a un requerimiento funcional, sino que pretende configurarse como el nuevo acceso principal y elemento articulador de todo el complejo, facilitando su gestión, unificando circulaciones y reduciendo al mínimo la necesidad de personal municipal. A ello se suma un planteamiento de urbanización de la parcela que mejora la accesibilidad, incrementa las zonas verdes, refuerza la conectividad entre los recintos y dota de mayor calidad al espacio exterior bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.

Implantación en la parcela y contexto urbano

El edificio se sitúa estratégicamente en el extremo suroeste de la parcela, entre el actual conjunto de piscinas de verano y la residencia de la tercera edad. Se trata de un espacio de transición en el que hoy se ubican pistas deportivas que, por su carácter provisional y deteriorado, resultan idóneas para ser sustituidas. La ubicación no es casual, pues busca optimizar las relaciones con los equipamientos ya existentes y generar un frente urbano cualificado hacia el Camino del Medio. Esta calle desempeña un papel fundamental en la movilidad del municipio, ya que conecta el núcleo urbano con la urbanización Virgen de la Columna, da acceso a la residencia de mayores y al tanatorio, y constituye el eje de llegada principal al complejo.

Volumetría y organización programática

El proyecto se compone de dos volúmenes claramente diferenciados pero unidos por un criterio de continuidad material y espacial. El primero, de mayor altura y escala rectangular, alberga el espacio de la piscina climatizada, concebido como una gran sala a doble altura con un cerramiento generoso que asegura la entrada de luz natural. El segundo volumen, más bajo y de carácter alargado, se adapta a los límites irregulares de la parcela y concentra los usos auxiliares: vestuarios, zonas de servicio, espacios de apoyo al campo de fútbol y un bar-restaurante que complementa la oferta del conjunto.

La fachada principal se abre hacia el Camino del Medio y establece un diálogo urbano mediante un retranqueo de la alineación que genera un espacio público peatonal. Este espacio de antesala se cubre con un porche triangular que enfatiza el acceso, ofreciendo un gesto de bienvenida y protección frente a la intemperie. En el extremo opuesto, la separación entre el volumen de la piscina y el bloque de servicios origina una pequeña plaza interior, un lugar recogido y soleado que se destina a terraza del bar durante la temporada estival.

Relación con la topografía y diseño del espacio exterior

El edificio se implanta sobre una plataforma artificial a cota +1,80, que permite un acceso natural desde el Camino del Medio y desde el recinto de las piscinas mediante pasos transversales. Esta posición sobreelevada no solo otorga una visión privilegiada sobre el campo de fútbol, situado a cota +0,00, sino que también contribuye a resolver las diferencias de nivel respecto al pinar y la residencia. Para articular estas cotas se diseña un sistema de gradas escalonadas de 45 cm, concebidas tanto como zonas verdes como graderío para espectadores e incluso espacio de juego infantil. La vegetación, cuidadosamente seleccionada, suaviza la presencia de los muros perimetrales y mejora la integración paisajística del conjunto.

La accesibilidad universal se garantiza mediante la disposición de escaleras en los puntos de mayor flujo y rampas adaptadas para personas con movilidad reducida, situadas en la entrada desde la calle Justicia Mayor y en la conexión con la residencia de mayores. Todo el recorrido urbano se ha estudiado para facilitar la legibilidad de los itinerarios y asegurar un uso inclusivo.

Gestión, sostenibilidad y flexibilidad de uso

Uno de los aspectos clave de la propuesta es la versatilidad de su gestión. El edificio está concebido como una suma de espacios autónomos que pueden funcionar tanto de manera conjunta como independiente. La zona de la piscina cubierta, por ejemplo, constituye un ámbito interior con acceso controlado, mientras que los vestuarios poseen un acceso exterior que los hace utilizables para eventos deportivos en el campo de fútbol sin necesidad de abrir la piscina. De igual modo, el bar-restaurante cuenta con accesos independientes desde ambos frentes, lo que le permite funcionar en conexión con las piscinas de verano o como servicio autónomo para la población.

Este planteamiento posibilita diferentes escenarios de gestión: desde la división por entes independientes (club deportivo, concesión del bar, gestión municipal de la piscina) hasta la explotación unitaria por parte del Ayuntamiento, apoyada en un sistema de control BMS (Building Management System). Gracias a esta tecnología, la supervisión energética, de climatización e instalaciones puede centralizarse en una sola persona, optimizando recursos y minimizando el gasto de personal.

Asimismo, la propuesta se apoya en criterios de sostenibilidad: el diseño pasivo del edificio, la orientación adecuada de los huecos, la protección solar, la integración de vegetación en los espacios exteriores y la previsión de instalaciones de alta eficiencia (como recuperación de calor y paneles solares) aseguran un comportamiento energético óptimo y reducen la huella de carbono del conjunto.

Conclusión

En definitiva, la propuesta no se limita a proyectar una piscina cubierta, sino que configura un nuevo centro de actividad para el municipio, un equipamiento polivalente, sostenible y adaptado a las necesidades actuales. Su implantación estratégica, la claridad de su volumetría, la integración topográfica y la flexibilidad en la gestión garantizan que el edificio se convierta en un referente no solo deportivo, sino también social y urbano para El Burgo de Ebro.